lunes, 24 de noviembre de 2008

LA VIDA NO ES ALGO....


La falta de éxito no significa falta de sentido.

Lo vemos claramente cuando consideramos el propio pasado en lo que se refiere, por ejemplo a las experiencias amorosas….

..La plenitud de dolor no significó, ni mucho menos, el vacío de la vida. Por el contrario, el hombre madura en el dolor y crece en él; y estas experiencias desgraciadas le dan mucho más de lo que habrían podido darle grandes éxitos amorosos.

En general, el hombre tiende a exagerar el aspecto positivo o negativo que el tono afectivo agradable o doloroso imprime a sus experiencias.

La importancia que atribuye a este predominio suscita en él sus quejas injustificadas contra el destino.

Ya hemos dicho en cuántos sentidos puede afirmarse que el hombre “no vive para el placer”.

Ya hemos visto también cómo no es, en modo alguno, el placer lo que puede dar sentido a la vida del hombre.

Pues bien, si es así, llegaremos, lógicamente, a la conclusión de que tampoco la ausencia de placer es capaz de privar a la vida de sentido.

De nuevo nos encontramos con que el arte nos indica, mejor que nada, que son las vidas sencillas, directas y sin prejuicios las que saben ver certeramente la realidad de las cosas….

Hemos dicho que el hombre realiza en sus obras los valores creadores, en su modo de vivir los valores vivenciales y en el sufrimiento los valores de actitud ante la vida….

Hemos visto que el arrepentimiento tiene el sentido y el poder de cancelar (en lo moral) los actos exteriores en la historia interior del hombre.

El duelo, por su parte, posee el sentido y la fuerza de hacer que siga existiendo, en cierto modo, lo que ha dejado de existir.

Ambos sentimientos, el de arrepentimiento y el de duelo, corrigen, pues, en cierta medida, el pasado.

Resuelven, con ello, un problema, al contrario que el aturdimiento o la distracción: el hombre que trata de aturdirse o distraerse, cuando sufre alguna desgracia, no soluciona ninguna cuestión, no borra su desgracia, lo que borra es, simplemente, una de las consecuencias de la desgracia: el estado afectivo que produce en quien la padece.

Aquel que ante el golpe del infortunio se aturde o trata de distraerse, “no aprende nada”. Trata de huir de la realidad……

..”La vida no es algo, sino que es siempre, simplemente, la ocasión para algo”. Esta sentencia de Hebbel se confirma a la vista de la alternativa de seguir uno de dos caminos: o modelar el destino(es decir, lo originario e irremisible) en el sentido de realizar valores de creación, o –cuando esto resulte imposible- comportarse conforme a los valores de actitud, a sabiendas de que también el padecer, cuando es auténtico, padecer, representa una aportación humana….

Partes extraidas del Libro "Psicoanalisis y Existencialismo de Viktor E. Frankl -Editorial Fondo de Cultura Económica

4 comentarios:

pulala dijo...

Querida Roxana:
Creo que acertaste en lo de que tu blog me interesaria :)
Pero acertaste aún más en lo de que ando buscando alimento para mi existencia.
Me encantará compartir "alimentos" contigo, linda.
Desde Madrid, con amor.

roxana dijo...

GRACIAS PULALA UN SALUDO TUS PALABRAS ME GRATIFICAN Y ALEGRAN!!!!!
ROXANA

la otra voz dijo...

Roxana, gracias por visitar mi blog, yo tmb soy una mujer descosida... me encanta la psique humana... y de esto que expones, creo que muchos no queremos ver la realidad... pero aunque duela, hay que ver, y bien dicen que como saber lo que es la alegría si no has vivido dolor?

roxana dijo...

A LA OTRA VOZ: vos decis ¿que pasará con México, y acá nosotros decimos que pasará con la argentina????. Está todo el mundo cambiando sus parámetros de vida, pues este sistema no da para mas. No solo como personas sino como pais y mundo debemos cosernos algunas partes nuevamente y mejor!!!Tratemos que la ignorancia no nos gane y las ganas de vivir si!
beso