martes, 18 de noviembre de 2008

EL TENER y no EL SER

La idea rectora de esta sociedad en la cual estamos insertos es EL TENER y no EL SER.

Cuando hablamos actualmente decimos: Tengo frío. Tengo sueño. Tengo que hablarle a un amigo que hace mucho no le hablo. Tengo gripe. Tengo dolor de cabeza. Tengo depresión. Tengo una alegría.
Y así nos expresamos siempre con el tener.
Estaríamos mas conectados con nuestro cuerpo si decimos: Siento frío. Siento calor. Siento las ganas de hablarle a un amigo, al cual hace mucho no veo. Siento mi cuerpo cansado o con dolores. Me siento alegre o deprimido.

¿Por qué no hacemos pasar nuestras sensaciones por el sentimiento y las pasamos por la suma de posesiones?
No queremos contradicciones.
Tenemos miedo a las contradicciones.
Nos ponen en duda.
Es más fácil catalogar las emociones y usarlas o descartarlas, que pensar en ellas y sentir muchas veces que podemos amar y odiar al mismo tiempo, o permitirnos la tristeza y la consecuencia de llorar, sin que eso signifique un desastre en mi vida.

Si no se pone nada en duda, si todo DEBE SER como nos han educado en esta cultura, sin sentir o permitirnos sentir contradicciones, las experiencias en la vida no tienen sentido.
Podemos y es más debemos tener contradicciones o ambivalencias.
Ellas nos permiten, primero sentir, luego pensar y posteriormente actuar y elegir.

Debemos incluir y no excluir nuestros pensamientos y sentimientos.
¿Porqué tanto miedo?
La respuesta tal vez sea: Porque nos salimos de nuestra función social.
¿Porque si sentimos miedo, dudas o contradicciones nos estamos saliendo de la función para la cual fuimos educados?
Si uno quiere ser un individuo debe procesar y madurar sus propios sentimientos y emociones.

Se nos enseña- desde que nacemos - que somos seres únicos pero luego se nos educa como si fuéramos todos iguales dentro del nivel social o la función social que se nos demande.
Actuamos solo con lo consciente, con la forma en que nos conscientizaron nuestros padres, familia, entorno social y Gobierno.
Funcionamos no vivimos.
Actuamos no elegimos.
Las experiencias que no podemos asimilar, las mandamos al inconsciente y allí quedan.

Está muy de moda decir, cuando se hace algo diferente : ES UN INCONSCIENTE en forma despectiva.Por lo cual la palabra inconsciente ya suena peyorativa.
Por tal motivo ¿Cómo nos vamos a meter con algo inconsciente?
Mejor taparlo y dejarlo en el tacho de basura.
Pero la basura se junta, crece, fermenta y luego se pudre y aparte de dar mal olor nos hace mal tener dentro de nuestro cuerpo algo o mucho podrido.
La forma para que no llegue a pudrirse es sacarla.
Muchas veces se escucha decir a las personas: ESTOY PODRIDO de esto o aquello.
¿Y?.
Ese es el momento de tomar conciencia de lo que tenemos dentro nuestro: Algo que nos pudre.
Ese es el momento de procesar lo que sentimos y decidir limpiarlo.Lo consciente se conoce, lo inconsciente se desconoce.

Si ampliamos lo consciente, trayendo lo inconsciente a la consciencia nos conoceremos mas.
La conciencia representa al hombre social.
El inconsciente representa al individuo total.
El intelecto de una persona debe estar acompañado de lo afectivo.
Mas vale una vida bien vivida, que una vida malograda.

2 comentarios:

Myr dijo...

Cuanta razon tenes en estas palabras que decis!!!!!

Sumergidos como estamos en el consumismo desenfrenado.... publicidad, medios de comunicacion masiva, etc, perdemos nuestro centro, nuestra esencia.... nuestra humanidad, pues nos convertimos en robots... ejecutantes de los roles sociales impuestos por nuestra cultura....

Y sin embargo es en nosostros mismos, en nuestro interior, en ese inconsciente tan desconocido que cada uno de nosotros posee, que estan las semillas germinales de toda nuestra creatividad, de todo nuestro potencial.... Es muy adentro de nosotros mismos que podemos conectarnos con lo espiritual. En las profundidades de nuestro interior esta la clave de nuestra felicidad.

RE-Centrandonos en nosotros mismos,
siendo lo que verdaderamente somos y dejando florecer nuestros recursos internos no solo crecemos en salud, sino en nuetra calidad humana.

De ahi la enorme potencia de la invocacion : "Yo SOY"

roxana dijo...

MYR: ESTE CONSUMISMO NOS ESTA CONSUMIENDO.
DEBEMOS RE-APRENDER A VIVIR HACIENDO LA SÌNTESIS.
BESOS ROXANA